La narrativa. La mejor terapia fiscal.
Este va a ser un ejercicio mental muy rentable. Ya verás. Supongamos un suceso desagradable, como un accidente de avión, un terremoto de magnitud 9.5 en el centro de una ciudad o que abres el buzón y te encuentras una notificación de Hacienda. Por ponernos en el peor escenario, suponemos que te llega…

